Yo que me pensaba, iluso de mí, que ya no veria nunca más una plaza del coño, y resulta que sí, que aún quedan.
De seguir numerándolas, ésta sería la entrega número 16. No se si tantas entregas supone más tortura para mí, o para vosotros. Esto ya se parece a una famosa saga de películas de terror de serie B.
Pero bueno, me dejo ya de rollos y os muestro la susodicha plaza.

Las plazas éstas, nunca dejarán de sorprenderme. Cuando crees que ya lo has visto todo, aparece una distinta a las demás y que es imposible de saber que leches representa.
Eso sí, el hierro oxidado que no falte. Que es moda y queda muy mono.
Ni idea de por dónde anda esta plaza (bueno, si que se dónde está, pero no se el nombre de la calle…ni falta que hace).







